Candidato respaldado por Trump pide paciencia tras resultados en Honduras
El candidato presidencial del Partido Nacional, Nasry Asfura, reiteró que los resultados de su formación difieren de los divulgados mediante el cuestionado TREP. En tanto, la presidenta del CNE, Ana Paola Hall, declaró un «empate técnico» con solo 515 votos de diferencia.
El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, respaldó públicamente a Nasry «Tito» Asfura y utilizó un lenguaje altamente polarizante. Foto: EFE
1 de diciembre de 2025 Hora: 16:59
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El candidato presidencial por el Partido Nacional, Nasry Asfura, pidió este lunes calma al pueblo hondureño tras las elecciones celebradas el domingo 30 de noviembre de 2025, asegurando que los resultados de su partido, basados en actas originales, muestran números «distintos» a los difundidos por el cuestionado Sistema de Transmisión de Resultados Preliminares (TREP).
Estas declaraciones se producen tras el desconocimiento de los resultados del TREP por parte del oficialista Partido Libre, luego de presentar reiteradas fallas en el día de las elecciones y una demora inusitada para la transmisión de datos. A esto se le suma que la presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Ana Paola Hall, ha declarado un «empate técnico» entre Asfura y su principal contendiente, Salvador Nasralla.
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De acuerdo con los datos más recientes, publicados este lunes por el CNE a las 13H00 (hora local), Asfura alcanza el 39.91 por ciento de los votos, equivalente a 749.022 sufragios; mientras que Salvador Nasralla cuenta con el 39.89 por ciento, con 748.507 votos. La diferencia se sitúa ahora en apenas 515 votos, un desplome significativo respecto a la brecha de más de 20.000 votos con la que comenzó el conteo de actas la noche de las elecciones.
Asfura compareció en la sede de su partido para ofrecer una perspectiva diferente a los resultados preliminares, afirmando que su equipo posee «actas originales» de la elección, las cuales están siendo transportadas a la sede incluso mediante el uso de dos helicópteros.
Este proceso, según el candidato respaldado públicamente por el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, les permite tener un conteo «mucho más adelantado» y respaldado por la información oficial del CNE. El aspirante señaló que el recuento en «varios departamentos» muestra diferencias significativas a favor del Partido Nacional.
La presidenta del CNE, Ana Paola Hall, informó que, con el 57.03 por ciento de las actas transmitidas, la diferencia entre Asfura y Nasralla es de apenas 515 votos, lo que califica como un «empate técnico». Hall agradeció al pueblo hondureño por su participación y por ayudar a cuidar el proceso electoral, destacando que el país «despertó en paz, sin actos de violencia», lo que consideró un triunfo colectivo.
El escrutinio rápido (TREP) presentó reiteradas fallas en el día de las elecciones y una demora inusitada en la transmisión de datos, siendo incluso desconocido por el oficialista Partido Libre. Ante el ajustado margen, Hall instó a la calma y la paciencia, señalando que el CNE debe terminar de contabilizar las actas por contingencia 1 y 2, y posteriormente, realizar un proceso de escrutinio especial para finalizar el escrutinio general.
El factor Trump
La recta final de la campaña electoral estuvo marcada por una inusual intervención externa de alto perfil. El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, respaldó públicamente a Nasry «Tito» Asfura y utilizó un lenguaje altamente polarizante. En declaraciones a la prensa, Trump calificó a la candidata oficialista Rixi Moncada de «comunista» y al opositor Salvador Nasralla de «casi comunista», inyectando una retórica de la Guerra Fría en el proceso hondureño.
Además de su injerencia en la contienda actual, Trump abordó uno de los temas más sensibles de la política reciente de Honduras: el caso del expresidente Juan Orlando Hernández. Condenado en 2024 en Estados Unidos por narcotráfico, Hernández fue indultado por Trump, quien justificó su decisión alegando que el exmandatario hondureño había caído en una «trampa» tendida por asesores de la administración del presidente Joe Biden. «Analicé los hechos y estuve de acuerdo con ellos», afirmó Trump sin citar evidencias concretas sobre dicha conspiración, exculpando al propio Biden y trasladando la responsabilidad a sus colaboradores.
Esta postura de Trump choca frontalmente con los hallazgos judiciales estadounidenses. La Fiscalía y la DEA llevaban investigando a Hernández desde al menos 2013 por su presunta participación en una red que importaba cocaína a Estados Unidos, lo que finalmente resultó en su condena.
La valoración del expresidente Trump, quien cuestionó el encarcelamiento de un mandatario por tales cargos, añade una capa de complejidad geopolítica al ya tenso escenario electoral, vinculando el resultado no solo con el futuro interno de Honduras, sino también con las narrativas y alianzas en la política exterior de Washington.
Autor: teleSUR: JB
Fuente: Agencias




